Solana se distingue por su arquitectura única y por priorizar la escalabilidad a través de la velocidad y el bajo coste, lo que le permite manejar aplicaciones que requieren un alto rendimiento en tiempo real.
1. Velocidad de Transacción (TPS)
Solana: Extremadamente alta. Capaz de procesar teóricamente miles de transacciones por segundo (TPS).
Otras (Ej. Ethereum 1.0/Bitcoin): Baja o moderada, generalmente limitada a unas pocas decenas o, en el mejor de los casos, cientos de TPS.
2. Costo de Transacción (Gas)
Solana: Muy bajo (generalmente fracciones de centavo por transacción).
Otras: Varía significativamente, a menudo alto durante períodos de congestión de la red.
3. Mecanismo de Consenso y Tiempo
Solana: Utiliza una combinación de Proof of History (PoH) y Proof of Stake (PoS) con Tower BFT. El PoH actúa como un «reloj descentralizado» que ordena los eventos cronológicamente antes de la validación, lo que permite una mayor eficiencia.
Otras: Utilizan principalmente Proof of Stake (PoS) o Proof of Work (PoW).
4. Procesamiento de Transacciones
Solana: Paralelo (gracias a la tecnología Sealevel). Esto permite que múltiples contratos inteligentes se ejecuten simultáneamente, maximizando la utilización de los recursos.
Otras: Secuencial. Las transacciones se procesan una por una, lo que crea cuellos de botella y lentitud.
5. Tiempo de Bloque
Solana: Muy rápido (sub-segundo). Los bloques se finalizan en una fracción de segundo.
Otras: Lento (minutos o varios segundos).
La principal ventaja de Solana es su alto rendimiento y su capacidad para soportar aplicaciones de alta frecuencia (como trading, gaming y DeFi) que serían inviables en blockchains más lentas y caras.