Ondo Finance funciona mediante un proceso de tokenización de dos partes que utiliza la tecnología blockchain y la infraestructura financiera tradicional:
Custodia en TradFi: Cuando un inversor deposita una stablecoin (como USDC) en Ondo, los fondos se transfieren a una estructura legal para comprar activos financieros tradicionales (como bonos del Tesoro de EE. UU. o participaciones en ETF de alta liquidez).
Tokenización en DeFi: Estos activos TradFi se mantienen en custodia por instituciones reguladas. A cambio, Ondo emite un token digital (como USDY o OUSG) en la blockchain que representa la propiedad del activo subyacente más el rendimiento generado.
Distribución de rendimiento: El rendimiento (interés) generado por los activos tradicionales se liquida y se distribuye a los holders del token en la blockchain (en USDY, por ejemplo, el rendimiento se acumula en el valor del token o se distribuye como una stablecoin adicional).
Interoperabilidad: Estos tokens se pueden utilizar en el ecosistema DeFi para préstamos, colateral u otras actividades, cerrando el ciclo entre el rendimiento institucional y la funcionalidad de la blockchain.