El 16 de octubre de 2025, el mercado financiero de Estados Unidos experimentó una notable divergencia entre el rendimiento de los índices bursátiles y el sentimiento de los inversores. El Índice de Miedo y Avaricia de CNN, un indicador que mide el sentimiento del mercado basado en siete factores clave, cayó a 28, entrando en la zona de «miedo» (valores por debajo de 25 indican miedo extremo). Esta lectura representa una disminución desde el cierre anterior de 29 y contrasta con el valor de 46 registrado un mes antes. Fuentes alternativas confirman valores similares, como 29.74 reportado por MacroMicro, lo que indica una cautela creciente entre los inversores a pesar de la solidez aparente del mercado.
“Extreme Fear.”
— The Kobeissi Letter (@KobeissiLetter) October 16, 2025
This is NOT what you see before a market crash with the S&P 500 trading 2% away from a record high. pic.twitter.com/QeM92ltnNj
El S&P 500, principal índice bursátil que rastrea el desempeño de 500 grandes compañías estadounidenses, cerró la jornada del 16 de octubre en 6.629,07 puntos, con una caída diaria del 0,63% o -41,99 puntos respecto al cierre del día anterior en 6.671,06. Este nivel lo sitúa aproximadamente a un 2% por debajo de su máximo histórico de 6.762,40 puntos, alcanzado el 10 de octubre de 2025. Datos de Investing.com y Yahoo Finance corroboran este cierre, destacando un rango intradía entre 6.593,99 y 6.709,34 puntos, lo que refleja volatilidad moderada durante la sesión.
Esta discrepancia entre un índice bursátil cerca de récords y un sentimiento de miedo se enmarca en un contexto de incertidumbre económica global. El Índice de Volatilidad CBOE (VIX), conocido como el «índice del miedo» de Wall Street, alcanzó un máximo intradía de 25,43 el 16 de octubre, su nivel más alto en cinco meses, antes de cerrar en 20,49. Fuentes como FRED del Banco de la Reserva Federal de St. Louis reportan un cierre similar de 20,64 el 15 de octubre, con un aumento que señala expectativas de mayor turbulencia en el S&P 500 en los próximos 30 días. El VIX por encima de su media de 50 días contribuye al rating de «miedo extremo» en el indicador de volatilidad del índice de CNN.

Entre los factores que impulsan este temor se encuentran la disminución en la amplitud del mercado, medida por el McClellan Volume Summation Index, que se califica como «miedo extremo» debido a un mayor volumen de acciones en declive frente a las en ascenso. Además, la demanda de activos seguros ha aumentado, con los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años cayendo por debajo del 4%, lo que refleja un flujo hacia bonos en detrimento de acciones. Este diferencial de rendimiento entre bonos y acciones también se clasifica como «miedo extremo». Las acciones de bancos regionales han sufrido caídas ante el incremento de pérdidas crediticias, como se menciona en reportes de Investopedia, exacerbando la debilidad en el sector financiero.
Las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China continúan impactando las perspectivas de crecimiento global, contribuyendo a la cautela general. Aunque no hay datos específicos nuevos sobre este tema el 16 de octubre, el contexto antecedente incluye aranceles y restricciones que han persistido desde 2018, afectando cadenas de suministro y expectativas económicas.
Este sentimiento de miedo se ha extendido al mercado de criptomonedas. El Índice de Miedo y Avaricia de Bitcoin alcanzó 22 según múltiples fuentes, indicando «miedo extremo» y una caída de seis puntos respecto al día anterior. Sin embargo, hay discrepancias en las lecturas: algunos reportes, como de Bitcoin Magazine y cuentas en X, indican 28, lo que sugiere variaciones menores dependiendo de la metodología o el momento de actualización. Esta volatilidad en cripto coincide con una caída del precio de Bitcoin por debajo de 108.800 dólares estadounidenses.
En palabras de un analista de CNN: «El miedo excesivo tiende a deprimir los precios de las acciones, mientras que demasiada avaricia hace lo contrario». Para los inversores, esta situación podría representar oportunidades de compra si el miedo resulta exagerado, pero también riesgos si persisten las presiones macroeconómicas. No se dispone de datos sobre volúmenes exactos de trading o impactos sectoriales específicos más allá de lo verificado, por lo que se recomienda monitorear actualizaciones diarias de fuentes como CNN y Yahoo Finance para decisiones informadas.
Este escenario subraya la importancia de diversificar carteras y considerar indicadores de sentimiento junto con fundamentos económicos. El mercado permanece dinámico, con posibles influencias de reportes de ganancias corporativas y datos de inflación en las próximas semanas.











