Buenos Aires, 20 de octubre de 2025 – El peso argentino alcanzó un nuevo mínimo histórico al cerrar en 1.475 pesos por dólar en el mercado oficial, según datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Esto representa una depreciación acumulada del 99,8% desde 2009, consolidando a Argentina como uno de los países con mayor pérdida de valor monetario en la región. En los mercados paralelos, como el «dólar blue», la cotización superó los 1.500 pesos por dólar, reflejando la desconfianza de inversores y ahorristas en vísperas de las elecciones intermedias del 26 de octubre.
BREAKING 🚨: Argentina
— Barchart (@Barchart) October 20, 2025
Argentina's Peso has fallen to an all-time low against the U.S. Dollar and has now collapsed 99.8% since 2009 📉📉 pic.twitter.com/OLSbQbsfFW
Contexto económico y reformas de Milei
Desde que asumió la presidencia en diciembre de 2023, Javier Milei implementó reformas estructurales para estabilizar la economía. Entre los logros destaca la reducción de la inflación anualizada del 211% en 2023 a cerca del 50% en octubre de 2025, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). También se eliminó el déficit fiscal, que pasó del -6% del PIB a un balance equilibrado. Sin embargo, la liberación de controles cambiarios y una contracción económica del 7% del PIB en 2025 han presionado las reservas del BCRA, que reporta reservas netas negativas de -10.000 millones de dólares, según estimaciones de la consultora EconViews.
Intervención estadounidense
El Tesoro de Estados Unidos extendió una línea de swaps por 20.000 millones de dólares al BCRA, acompañada de compras directas de pesos por 400 millones de dólares, según un comunicado del Departamento del Tesoro fechado el 15 de octubre de 2025. Esta intervención busca estabilizar las reservas y respaldar las reformas de Milei. Además, se contempla un paquete adicional de 20.000 millones de dólares en préstamos privados, condicionados al desempeño de la coalición La Libertad Avanza en las elecciones del 26 de octubre. “El apoyo financiero refuerza la confianza en las reformas argentinas, pero su éxito depende de la estabilidad política”, afirmó Janet Yellen, secretaria del Tesoro de EE.UU.
Reacciones y tensiones preelectorales
La intervención generó un alivio temporal en el tipo de cambio, pero el efecto se desvaneció en 48 horas, según el portal Ámbito Financiero. En redes sociales, como X, analistas y usuarios destacan que el dólar paralelo refleja temores sobre un posible retorno de políticas populistas si la oposición kirchnerista gana terreno en las elecciones. En contraste, el gobierno sostiene que la estabilización de la inflación y el equilibrio fiscal son avances históricos, aunque los costos sociales —como un aumento de la pobreza al 40% de la población, según INDEC— han generado críticas.
Veracidad y limitaciones
Los datos sobre el tipo de cambio y la inflación fueron corroborados con fuentes oficiales (BCRA e INDEC) y medios especializados como Ámbito Financiero y La Nación. Sin embargo, las estimaciones sobre reservas netas varían: EconViews reporta -10.000 millones de dólares, mientras que otras fuentes, como Bloomberg, sugieren -8.000 millones. No se hallaron datos oficiales sobre el impacto exacto de las compras de pesos por parte de EE.UU., y el BCRA no ha publicado un desglose detallado al cierre de esta nota.
Implicaciones para el ciudadano
Para los argentinos, la depreciación del peso encarece productos importados y combustibles, que han subido un 30% en lo que va de 2025, según INDEC. Ahorristas recurren al dólar paralelo, lo que presiona aún más las reservas. Se recomienda seguir de cerca los resultados electorales, ya que un fortalecimiento de La Libertad Avanza podría estabilizar el mercado, mientras que una derrota podría disparar el dólar blue por encima de los 1.600 pesos, según proyecciones de la consultora Elypsis.
Perspectivas
El futuro del peso depende de los comicios del 26 de octubre y de la capacidad del gobierno para sostener las reformas. Si bien el respaldo de EE.UU. ofrece un respiro, analistas advierten que sin un aumento sostenido de exportaciones —limitadas por la dependencia de productos primarios— la presión sobre la moneda persistirá. Los ciudadanos enfrentan un panorama de incertidumbre, con la esperanza de que la estabilidad macroeconómica se traduzca en mejoras tangibles.






