París, Francia – 17 de octubre de 2025 – La Autoridad de Control Prudencial y de Resolución (ACPR) de Francia ha puesto en marcha una intensificación significativa de las auditorías de cumplimiento contra el lavado de dinero (AML) y el financiamiento del terrorismo (CFT) dirigidas a más de 100 proveedores de servicios de activos criptográficos (PSAC) registrados en el país, como parte de la preparación regulatoria para el marco europeo Markets in Crypto-Assets (MiCA).
Las inspecciones, que según fuentes cercanas a la ACPR, iniciaron a finales del año pasado (2024), tienen como objetivo fundamental evaluar la solidez de los sistemas internos de las firmas de criptoactivos antes de la fecha límite para obtener licencias operativas bajo el nuevo régimen unificado de la Unión Europea. La plataforma global de intercambio Binance y la firma local Coinhouse se encuentran entre las entidades bajo este riguroso escrutinio.
El Alcance de las Auditorías y el Factor MiCA
Este proceso de revisión se centra en áreas críticas como la gestión de riesgos, la idoneidad del personal de cumplimiento, la seguridad informática y los marcos de diligencia debida con los clientes (KYC). El esfuerzo coordinado por la ACPR, el regulador bancario y de seguros francés, busca garantizar que las empresas cumplan con los más altos estándares europeos de AML/CFT, requisitos que se volverán obligatorios para operar en todo el bloque bajo MiCA.
Fuentes citadas por medios internacionales indican que, en el contexto de inspecciones previas, ya se le había solicitado a Binance a finales de 2024 que reforzara sus controles de riesgo y cumplimiento, exigiendo la contratación de personal especializado y la actualización de sus sistemas de ciberseguridad. Los hallazgos de estas auditorías se comparten con la Autoridad de los Mercados Financieros (AMF), el regulador de valores francés.
El plazo es crucial: las empresas que no demuestren un cumplimiento pleno podrían enfrentar sanciones o, lo que es más importante, la denegación de las licencias requeridas para operar en toda la UE antes de junio de 2026, la fecha límite para que MiCA entre en vigor plenamente.
Binance Confirma Cooperación
Ante la noticia, un representante de Binance confirmó que la empresa está cooperando plenamente con la ACPR, señalando que las inspecciones periódicas in situ son una parte estándar del proceso de supervisión de las entidades reguladas. La firma ha manifestado su compromiso de cumplir con todas las regulaciones locales y de la UE.
Este renovado escrutinio se produce en un momento de tensión regulatoria a nivel europeo. Francia ha manifestado en el pasado su preocupación por el mecanismo de «passporting» de licencias de MiCA, que permite a una entidad licenciada en un Estado miembro operar en toda la UE. Las autoridades francesas temen que las diferencias en los estándares de cumplimiento entre países puedan generar un «arbitraje regulatorio», poniendo en riesgo la estabilidad y la protección al inversor.
Contexto Regulatorio Ampliado
La iniciativa francesa se enmarca en una tendencia más amplia a nivel de la Unión Europea para fortalecer la supervisión de los criptoactivos y mitigar los riesgos de actividades ilícitas. Un antecedente significativo se remonta a enero de 2025, cuando investigaciones regulatorias apuntaron a Binance, ya entonces, por posibles fallos en sus controles contra el lavado de dinero.
A pesar de la presión a corto plazo que este intenso proceso de auditoría pueda generar en las más de 100 firmas bajo revisión, el objetivo a largo plazo de los reguladores europeos es infundir mayor confianza institucional en el sector criptográfico, facilitando su integración segura en el sistema financiero tradicional.
«El fortalecimiento de los sistemas AML/CFT y la mejora de la calidad de las prácticas comerciales son prioridades de la ACPR, especialmente en el sector de los criptoactivos,» según se desprende de documentos públicos del regulador.
La comunidad cripto espera que este proceso selectivo distinga a las firmas genuinamente conformes, preparando el terreno para una nueva era de cumplimiento armonizado bajo el paraguas regulatorio de MiCA.






