La renuncia de Shigeru Ishiba sacude Japón, pero el BoJ se aferra a su plan de normalización monetaria. ¿Qué significa esto para la economía y los mercados?
El Banco de Japón (BoJ) enfrenta un momento crucial en septiembre de 2025. La sorpresiva renuncia del primer ministro Shigeru Ishiba el 7 de septiembre ha generado incertidumbre política, pero el banco central insiste en mantener su rumbo hacia una normalización gradual de las tasas de interés. Con una reunión clave programada para el 18-19 de septiembre, te contamos qué está en juego, cómo afecta al yen y qué pueden esperar los mercados.

Renuncia de Ishiba: Un golpe a la estabilidad política
La salida de Ishiba, tras derrotas electorales del Partido Liberal Democrático (PLD), ha dejado a Japón en un limbo político hasta que se elija un nuevo líder en octubre. Ishiba, conocido por apoyar alzas moderadas de tasas, había moderado su postura ante un crecimiento económico débil. Ahora, candidatos como Sanae Takaichi, con políticas más reflationistas, podrían presionar por tasas bajas, lo que genera dudas sobre el ritmo de la normalización monetaria.
- Impacto inmediato: La probabilidad de un alza de tasas en octubre cayó del 46% al 20% en los mercados de futuros, según Evercore ISI.
- Efecto en el yen: La moneda se depreció un 0.5% tras la renuncia, pero comentarios firmes del BoJ han estabilizado el par USD/JPY por debajo de 146.50.
BoJ: firmeza ante la incertidumbre
A pesar del caos político, el BoJ, liderado por el gobernador Kazuo Ueda, mantiene su independencia. Ueda ha enfatizado que las decisiones se basarán en datos económicos, no en presiones políticas. La tasa actual de 0.50%, vigente desde enero de 2025, probablemente se mantendrá en la reunión de esta semana. Sin embargo, el banco ve espacio para alzas en el futuro cercano:
- Expectativas de alzas: El 55% de los economistas (encuesta de Reuters, 11 de septiembre) prevé un aumento de 25 puntos base al 0.75% en el cuarto trimestre de 2025, con otra subida al 1.0% en 2026.
- Ciclo virtuoso: El BoJ confía en un crecimiento sostenible de salarios y precios, con una inflación subyacente proyectada en 2.1-2.4% para 2025-2026, superando el objetivo del 2%.
- Resiliencia económica: Un reciente acuerdo comercial con EE.UU. reduce riesgos, aunque aranceles y una posible recesión estadounidense preocupan.
«No hay cambios en nuestra postura sobre alzas de tasas si la economía evoluciona según lo esperado», afirmó Ueda en una reunión reciente.
Implicaciones para los mercados
La postura del BoJ tiene efectos directos en los mercados financieros y la economía japonesa:
- Yen: La depreciación reciente favorece las exportaciones, pero presiona la inflación por importaciones. Un endurecimiento del BoJ podría fortalecer la moneda.
- Acciones y cripto: Tasas bajas impulsan activos de riesgo, beneficiando al Nikkei y criptomonedas en plataformas como X.
- Riesgos: Un nuevo líder dovish podría retrasar alzas, aumentando la deuda pública y afectando la confianza del mercado.
¿Qué sigue para el BoJ?
La reunión del 18-19 de septiembre será crucial. Aunque no se esperan cambios inmediatos, las minutas podrían revelar pistas sobre alzas en octubre o diciembre. La incertidumbre política, combinada con la decisión de la Reserva Federal esta semana (posible recorte de tasas), mantendrá a los inversores atentos. Por ahora, el BoJ se mantiene como un ancla de estabilidad en un Japón políticamente agitado.










